Las exigencias que en materia de seguridad y reducción de emisiones imponen las autoridades a los fabricantes de vehículos están haciendo que los modelos más modernos incorporen en sus carrocerías nuevos materiales con características que impactan directamente en su reparabilidad. En este sentido, es importante que los profesionales del taller conozcan bien estos nuevos materiales, cómo inciden en la valoración de daños y de qué manera se integra su específica reparabilidad en el caso de los más modernos vehículos híbridos y eléctricos, donde cada vez tienen más peso. 

“¿Ha cambiado la carrocería del automóvil?” “¿Por qué ha cambiado?” “¿Cómo ha cambiado?” “¿Cómo afecta al taller reparador?”

Estas fueron las preguntas, dirigidas a los talleres participantes en el segundo Congreso Forum Conocimiento de Grupo Peña Automoción, con las que Francisco Tomás Rodríguez, “Curro”, comenzó su intervención. 

Saber o no saber, poder o no poder reparar este tipo de carrocerías, de momento reservadas a una pequeña parte del parque automovilístico, constituirá, cada vez más, una ventaja competitiva para los talleres que antes estén en condiciones de hacerlo. La clave, según explicó el representante de CESVIMAP, reside, primero, en acceder a la información existente sobre esos nuevos materiales; después, en formarse con rigor sobre sus características y sus técnicas de reparación más eficientes.

“Las tendencias ahora mismo son claras. Vamos hacia carrocerías más ligeras y resistentes que cumplan con las exigencias de las autoridades europeas que buscan coches mucho menos contaminantes”, comentó Rodríguez. 

“Por eso, las principales innovaciones en las carrocerías de los vehículos están llegando por el tipo de materiales que las conforman, y que se están montando de momento en vehículos de más alta gama, pero que cada vez más irán extendiéndose a otros segmentos”. 

El representante de CESVIMAP enumeró básicamente cuatro tendencias en cuanto a la incorporación de nuevos materiales a las carrocerías: los ALE o aceros de alto límite elástico (para la estructura y los laterales), el aluminio (que ofrece un 20% más de rigidez que un acero equivalente con un ahorro del 40% en peso), las carrocerías híbridas (como la del Audi TT o el Tesla Model S) y la fibra de carbono. El conocimiento de los mismos es fundamental a la hora de manejarse con soltura en las diferentes técnicas de reparación, como lo es también el de los tipos de uniones de los mismos en la carrocería, y el de las técnicas de pegado y remachado, que inciden directamente a la hora de valorar y peritar.

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